domingo, 22 de agosto de 2010

del aferre y otras vicisitudes

estos últimos días han sido bastante extraños, me ha costado mucho poner las ideas en orden y sentirme tranquilo, en pocas ocasiones lo he logrado, todas las demás me encuentro distraído, ausente, autisteando sin motivo aparente, la vida al rededor sigue su curso, uno se entera de las circunstancias por las que pasan sus allegados y se da cuenta que nadie la tiene fácil, algunos entrando a la paternidad, otros en un proceso de separación, otros sanación, uno que otro aprendiendo a estar bien consigo, los menos haciendo planes para el futuro y los demás tomando distintos rumbos, algunos que nos llevan a alejarnos de las personas que nos importan.

después de meditar un par de días sobre lo que me ha tocado vivir en estas semanas, me encontré en una situación poco cómoda, incluso el día de hoy en una charla que tuve por fin solté todo lo que por varios motivos no había podido mencionar, escribir o expresar, fue menos complicado de lo que pensé, y no, no fue liberador ni tampoco sentí que me quitaba un peso de encima, de hecho todo continúa igual, sólo que ahora la decisión que había tomado de mudarme es una realidad que se presentará para finales de año o principios del siguiente.

-el aferre-  
es muy complicado darse cuenta que tan dependientes somos de otros, al identificar ese detalle en teoría comenzamos el proceso de recuperación y desprendimiento, sin embargo pareciera que nuestra propia naturaleza tiene algo de masoquista, preferimos quedarnos a pasarla mal, en vez de tomar una decisión de tajo y cambiar de aires de inmediato, la zona de confort creada al rededor de una "relación" disfuncional o cuasifuncional, es lo único que tenemos y bien dicen "peor es nada", y entonces pasamos dias, semanas, mese o incluso años con la esperanza que lo que medio tenemos, se convierta en una situación real y formal, pero eso no ocurre salvo en contadas ocasiones y con una alineación muy específica de planetas que en este lado del continente no se llegaría a apreciar en varios miles de años.

¿qué nos hace aferrarnos a alguien? - la pregunta del millón, la respuesta no la sé, sólo puedo suponer que son una combinación de circunstancias y sentimientos, como la esperanza acompañada de la costumbre, o miedo a estar solos estando con alguien con más miedo que nosotros, el poco tiempo del que uno puede disponer para conocer a una persona lo que nos lleva a un "mas vale malo por conocido...", y cualquier otra mezcla de elementos que nos crea una zona de confort con alguien con quien no deberíamos estar.

¿cómo salir de esa situación? - ja! pues como de cualquier otra situación incomoda, no hacemos nada hasta que sea insostenible, podemos escuchar a los amigos, a un terapeuta, leer libros, escuchar a nuestros padres, a los padres de otros, ver situaciones igual de conflictivas en películas y con todo eso, no hacemos nada hasta que llega un momento en donde por arte de magia reaccionas, (incluso el día se ve distinto) y tomas la decisión de realizar el cambio o salir de ahí, eso si, puede pasar mucho tiempo para que esto ocurra y mientas nos lamentamos y aguantamos esperando un milagro, pero bien saben que Dios tiene un sentido del humor bastante retorcido, así que no es buena idea esperar milagros.
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Condesa? Roma? Del Valle?... he vivido en las 3, también en la Noche Buena, Industrial y Nápoles, la verdad me quedo con cualquiera de las 3 primeras, mi vida actualmente se desarrolla en la del valle, la condesa y la roma siempre me han gustado y disfrute vivir ahí, decidir donde empezar de nuevo no es tarea fácil, lo bueno es que falta todavía algo de tiempo antes de empezar a empacar y comenzar a decir adiós. 

en calidad de mientras, como en rehabilitación, sólo un día a la vez.


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