domingo, 23 de mayo de 2010

el anhelo por la repetición...

Tras pasar una noche que no puedo definir correctamente con respecto a si me gustaría repetirla pues los conceptos morales me fueron ajenos y nunca he sido fan de ellos, me quedan unas ideas que ire expresando en este post como un debraye más a la lista, o una mini-historia con el 50% o menos de realidad para no afectar a terceros y despejar mis ideas.
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Los años no pasan en vano y cada vez pesan más, le comentaba Sophie a Jacques tras pasar la noche juntos después de no tener contacto por varios años, su encuentro fue fortuito y furtivo, quienes se conocen en la intimidad comparten algo más allá de la complicidad de conocer los detalles de la geografía del otro, se crea un lazo difícil de explicar e imposible de olvidar, en algunos casos adictivo y en otros digno de una repetición sin importar si para ello pasa una eternidad.

Ella quedo dormida a los pocos minutos de separarse, Jacques no pudo evitar mirarla una vez más, encontró un cuerpo distinto del que tenía memoria, se notaban algunas líneas de expresión que vienen con la edad, una piel ligeramente menos tersa y un aroma distinto pero no menos dulce ni agradable, sin embargo lo que le antecedió fue exactamente lo mismo que recordaba, para estar juntos las marcas faciales, la piel y las formas salían sobrando, abandonarse al placer por el placer mismo era lo que mejor sabían hacer, sin pensar en consecuencias, falsa moral cualquier otra circunstancia que les impidiera permanecer en su amistad malintencionada pero no por ello aburrida o sin sentido, tal como lo fue la primera vez una década antes.

Al amanecer platicaron por algunos minutos, tratando de extender dentro de lo posible los minutos que les quedaban antes de ir a cumplir con los compromisos familiares, sólo que cada quién con la respectiva, recuerdos, anécdotas, y una breve actualización de los últimos sucesos ocurridos en los años de ausencia, obligan a preguntarse varios ¿que hubiese pasado si nosotros...? y otras dudas que ahora, ya como adultos pudieron resolverse para cerrar un capítulo que se había interrumpido sin motivos aparentes tantos años antes.

Un abrazo y un beso de despedida con la promesa de volverse a ver, sin saber si eso sería posible fue lo vino a continuación, hubo más detalles sin duda, pero para quienes alguna vez han pasado por algo así, comprenden imposibilidad de expresar con un texto los sentimientos encontrados así como el deseo de que las cosas fueran distintas y simplemente volver a empezar, un borrón y cuenta nueva que sólo sería posible en otra vida, pues ella comprometida con su familia y el con su trabajo y planes donde ella no entraría, fueron el epílogo de un encuentro que eventualmente deberá de suceder de nuevo, no se si en una década más o próximas semanas, simplemente la complicidad te permite no planear y estar de acuerdo sin mayores contemplaciones para dejarse abandonar al hedonismo compartido.
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No conozco circunstancias que le suban más el ego a una persona que el que las personas con quienes compartió tiempo y cariño u otros sentimientos, vuelvan a su vida, sin importar si es por un momento o una temporada, o si regresan para formar parte de su vida bajo las circunstancias que lo permitan, supongo que significa que algo se hizo bien y que debe repetirse, pues que es la felicidad sino el anhelo por la repetición...*


*Milan Kundera


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Que buen fin de semana, ya me hacia falta uno así, buen inicio de semana a todos.

4 comentarios:

  1. Me fascinó. Me sentí (en parte) identificada y me estremeció hasta las lágrimas. Son esas historias de un deseo que lo trasciende todo pese a los años, los sucesos, y la distancia...porque el deseo a veces es así: indestructible.

    "y qué hubiera pasado si...?" ¡Cómo duele a veces esa pregunta retórica!

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  2. :) gracias por tu comentario, no se que decir no muchas personas se animan a dejar huella de su paso por aquí, sin embargo agradezco a cada una que lo hace.

    Sabes, es mejor dejar los "hubiera" de un lado y recordar los "hubo" con una sonrisa, de no hacerlo así sería un martirio recordar incluso lo que se hizo un día anterior.

    Saludos.

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  3. Que hermoso, cuanta sensibilidad, me gustó mucho.

    Besos

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