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jueves, 26 de noviembre de 2009

recuerdo de un engaño...

hace unos meses estaba escribiendo lo que pensé podría llegar a ser una novela que igual y nunca se publicaría, la cosa no ha terminado por falta de tiempo y sobrada inspiración que me hace alucinar ideas que luego no se donde meterlas para ir ordenando la "obra"... así que mientras termino lo que seguramente va a ser una pequeñisima colección de 9 cuentos cortos que dificilmente llegarían a interesar a un editor, me voy a tomar unas líneas de algunos para debrayar en mis mini-historias... aquí una de varias:

recuerdo de un engaño.

¿Por cuánto tiempo uno es capaz de vivir una mentira? A veces me lo preguntaba mientras pasaba mi tiempo con mi “novia”, una mujer muy agradable, de fácil trato, sin pretensiones, divertida hasta cierto punto que su inocencia se lo permitía, con una belleza nada espectacular y a la vez única y natural, nunca requería más del tiempo necesario para arreglarse y salir, no era amante de su propia vanidad y su mejor consejero tampoco era el espejo, su seguridad hablaba por todo aquello que le pudiese faltar a su físico, inteligencia y belleza no son cualidades que sean contradictorias, sin embargo, en ocasiones hay que interpretar la belleza de formas distintas y no por eso quisiera dar a entender que era una belleza disfraza de fealdad, idea que se me hace graciosa y que en este caso no aplicaría, si bien su mayor atractivo era para mi
, que quisiera estar conmigo, a pesar de mi indiferencia y en ocasiones total falta de interés en su vida, proyectos o incluso las razones por las que quería estar a
mi lado, podría decir que en algún momento cuando sentí la seguridad de que ella estaría ahí para mí cuando yo quisiera me hizo darme cuenta de lo mucho que me hacía falta sentirme necesitado por alguien más, y ese sentimiento es algo que te hace permanecer con alguien por un tiempo indeterminado, pero lo más importante, es que sentirse necesitado nada tiene que ver con sentir amor por alguien ni mucho menos cariño.

Pero ¿Por cuanto tiempo se puede vivir en una mentira?. la pregunta sigue ahi años después de no saber de ella, solo se que a nosotros nos duró demasiado, tanto como para adquirir un tipo de parálisis emocional, una especie de acostumbramiento que nos impedia alejarnos por miedo tal vez a sentir de nuevo algo que nos desagradaria como el amor de alguien más, es más fácil vivir en una mentira y voltear hacia otro lado cuando sabes que lo que cimienta tu relación no va más allá de una necesidad enfermiza de un sentido de poseción que por ficticio que fuera, era cómodo.

Supongo que tanto tiempo después solo tengo curiosidad de saber que fue de ella, si superó el estancamiento que nos mantenía al lado uno del otro, supongo que si, pues a pesar de vivir en un engaño, nunca había visto a alguien tan molesta cuando le confesé la verdad, y es que era insoportable continuar con la misma rutina, sobre todo cuando había conocido a alguien mejor que ella, alguien que a pesar de mi parálisis emocional, había logrado hacerme sentir vivo por unos segundos y no quería dejar pasar más tiempo sin estar a su lado, una completa desconocida de la cual no pude hablar más allá dar su descripción que nunca lograría ser tan detallada como la de ella, o saber siquiera su apellido, solamente era una desconocida que ví una sola vez en media calle y que ahora dedicaría mi tiempo a buscarla sin importar más, supongo que su molestia fue que por fin entendi por ella queria estar conmigo despues de todo a pesar de mi total indiferencia, y que lo había logrado para estar con alguien más a pesar de lo imposible de lograrlo.

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Este debraye salió hoy de estar navegando entre blogs, de link en link hasta toparme con una duda existencial del blog de
Kafeina y su post "La Mejor Pareja", y me hizo recordar algunas líneas ya escritas que aproveche para esta mini-historia.


sábado, 2 de mayo de 2009

Capítulo I.

Complicidad

Al abrir la puerta me lleve una grata sorpresa, realmente no esperaba a alguien con tal físico entrar sin reservas a una casa desconocida, segura de sí y con un aire de extraña confianza que me permitió en el primer segundo entablar conversación como si se tratara de una vieja amiga, no recuerdo todas las palabras, ni mucho menos como iniciamos esa conversación, ese sentimiento que me hacía sentir cómodo con su compañía me permitió sentarme a su lado y tenerla lo suficientemente cerca para que su fragancia me despertara una sincera curiosidad. Yo la miraba fascinado. Me quede absorto en su facilidad de trato y la comicidad que expresaba al contar anécdotas recientes en su vida diaria, como la última pelea que sostuvo a muerte con el valet parking de un restaurante cuando no encontró los lentes que deberían estar en la funda que dejo en el auto, y que segundos después noto que traía sobre el cabello quedándose pasmada frente a un sujeto que en vez de molestarse sonrió tímidamente tras conocer su elocuente habilidad de ofender a toda la familia del pobre tipo sin la necesidad de articular una sola y sutil “mentada de madre”. Mientas me divertía con sus historias y su peculiar manera de contarlas gesticulando y en algunos casos con mímica, no podía evitar pensar que era lo que hacia esta chica en mi casa, había hablado con ella tal vez un par de veces, de lo único que podía estar más o menos seguro era que si habíamos quedado de vernos “alguna vez”, no me lo esperaba tan pronto y no se parecía en nada a la persona que tomaba mis llamadas de una manera mucho más formal, sin embargo, la misma voz y acento me indicaban que era la misma persona. Desvié la mirada hacia la cocina por un segundo cuando recordé que mi cortesía se había limitado a abrir la puerta y ofrecerle un asiento, y no así algo de beber, lo que ella intuyo de inmediato solicitándome una cerveza si es que contaba con una, solo puedo decir que con eso se gano una especie de confianza basada en la complicidad que solo da el alcohol. Me encontraba en la cocina destapando las bebidas me di cuenta que a veces la vida te sorprende gratamente y sin previo aviso, heme ahí, con una cerveza en mano, atendiendo a una chica increíblemente agradable, con un atractivo visual digno de admirarse, con una naturalidad y la sensación de confianza que te dan las personas que pareciera que su alma ha pasado más vidas que la propia y se adapta fácilmente a cualquiera pues ha aprendido que en la vida las poses y la vanidad solo son eso y no se puede hacer nada solamente con eso. Pasamos la tarde platicando, bebiendo, riendo y olvidándonos del tiempo, las horas se convirtieron no solamente en segundos, si no en un sentimiento de confort que pronto se convertiría en soledad cuando ella decidiera partir, porque eso es lo que te pueden dejar personas como ella, un vacio que solo puede ser saciado con su presencia incluso muda. Mientras avanzaba la noche pudimos darnos cuenta que lo que había empezado con tal facilidad y comodidad solo precedía una despedida forzada por lo que optamos por la alternativa más justa para ambos, nos veríamos al siguiente día, a la misma hora, pero en una cede distinta, yo la propondría en un mensaje de texto pues ella había iniciado con esto llegando a mi casa y ahora era mi turno. La acompañe a su auto y al momento de despedirse, una mirada de complicidad y una sonrisa que congelaría al más macho, me hizo darme cuenta que mañana, a la misma hora, en donde yo quisiera y ya no podía esperar.

viernes, 1 de mayo de 2009

mientras espero...

mientas espero pase lo que sea, que me saque de mi letargo de Fase 5 que me impide hacer lo que sea fuera de casa pues vivo en el centro de la roma, lugar rodeado de cafes, restaurantes, bares, librerias, parques, cines, centros comerciales, hoy todos cerrados por orden de gobierno, me he dado a la tarea de hacer todo lo que en meses por desidia no habia encontrado tiempo, como arreglar mi habitacion, ordenar mi poca ropa, intentar sacar la cancion del padrino en la guitarra (no esta tan dificil como pense que lo estaria), terminar de leer 3 libros que habia dejado inconclusos... (si, 3...), meditar sobre mi vida, jugar con "chitara" (la perrita que vive con nosotros), acabar con una plaga de hormigas que habitaba en una planta de la terraza del depa, ver como no soy el unico conectado a facebook un primero de mayo -inicio de puente-, tomar fotos de la sala verde que queremos vender para comprar una mesa de billar o unas maquinitas para la casa (se aceptan intercambios) y publicarlas, mover muebles para encontrar la armonia que ni el feng shui podria mejorar, hacer ejercicio hasta que es insoportablemente aburrido, escuchar musica, ver tv, buscar un rompecabezas que seguramente tampoco voy a armar hoy, leer blogs y mas blogs, escribir estas lineas, prepararme desayunos cada vez mas elaborados para hacer tiempo (hoy fueron hot cakes, no es elaborado, pero al menos fue un buen desayuno), recolectar toda la basura que pude encontrar en mi habitacion para por fin y sin lugar a dudas deshacerme de ella, bajar pelis, musica y lo que me encuentre para enchular mi lap, he decidido empezar a escribir los capitulos de una pseudo-novela (este es el grado mas alto al que puedo llegar en mi aburrimiento, realmente me asusta)... asi que mientras pienso en personajes, primer micro-capitulo y trama... les dejo la interpretacion de un grande de la rola que espero poder interpretar pronto (no como slash, pero me conformo con que suene bien).