miércoles, 26 de agosto de 2009

que pase la siguiente por favor!...

- esta vez me tarde un poco más de la cuenta en escribir otra mini historia, la inspiración llega de donde menos lo esperamos, espero este sea un nuevo periodo de inspiración -

Que pase la siguiente por favor!...

"Alguna vez pensé que tener 50% de ti era mejor que el 100% de alguien más, pero me di cuenta que por mucho que la mitad de alguien se pudiese convertir en la vida misma, nunca sería más allá de simplemente la mitad, gracias por tu tiempo y vete al carajo…"

Pd. Chinga tu madre
Sophie

Así versaba el recado que José encontró sobre la mesa de noche la última vez que pasaron juntos, un mínimo detalle de alguien que compartió los mejores años de su juventud con quién no le pudo ofrecer más que pocos días de la semana, algunos “viajes de negocios” y llamadas interminables hablando de nada pero compartiendo la vida al mismo tiempo, mientras pasaba el tiempo y la obviedad de que lo que tenían no pasaría a más de lo que era en ese momento, a veces la tranquilidad que ofrece la monotonía es más reconfortante que afrontar la realidad de que la otra nunca será más que eso, y que si se llega a dar, es solo cuestión de tiempo para ceder el puesto a alguna otra, más joven o en su defecto más ingenua y en ocasiones ambas.

Cuando uno es espectador de un show digno de sátiro, solo le queda analizar la situación y divertirse, cuando uno está dentro depende de qué lado nos encontramos para analizar o divertirnos, pero las cosas son claras, lo que se hace una vez solo es el inicio de un ciclo que eventualmente repetirá hasta que sea insostenible, lo que al final queda simplemente es la experiencia, la añoranza y la ilusión de que si no se dio, fue solamente porque no “era su tiempo”, vaya pretexto para justificar nuestras miserias.

José se levanto de la cama, leyó la nota y mientras tomaba una taza de café, le dedico el último minuto de cariño al recuerdo aún fresco de su más preciada presea a sus cuarenta y pocos, minutos después regresaba a casa, saludaba a su esposa, platicaba con su hija acerca de su viaje y recordaba con una sonrisa que la vacante de asistente de director nunca tardaba más de una semana en ser ocupada por alguien más.

2 comentarios:

  1. Me encantò! mil. me fascinò.
    Capto.
    y entiendo ahora tu consejo)

    besitos Cha, gracias por estar.

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  2. :) Ale, que bueno que lo leiste y te gusto, y si, iba 100% dedicado...

    besos.

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